martes, 5 de julio de 2011

Recogida de equipajes

Este blog nació el 25 de enero de 2011, cuando la novela en la que se centra daba vueltas por los talleres gráficos de Editorial Planeta. Nació impulsado por la ilusión de este libro nuevo, único como todos los demás, pero singularizado como ninguno. Un libro que, tenía yo la impresión, existía por milagro, porque manos amigas lo salvaron de la papelera de reciclaje en el momento justo. Me acompañó desde el primer día, desde que la novela se presentó a la prensa el 8 de marzo, y durante estos cuatro meses ha sido el mudo testigo de todo lo que ha ido ocurriendo: la gira, las críticas, las entrevistas, las ferias del libro, los encuentros digitales, Círculo de Lectores, el nacimiento del Club de Lectura de facebook (tan y tan y tan fantástico)...

Cuando publiqué mi primera novela, pensaba que ese gesto iba a cambiar en algo el mundo. Igual hasta tenía razón, pero yo no supe darme cuenta. Los efectos de la aparición de aquel primer y balbuceante libro no fueron todo lo evidentes que yo había deseado. 
Ahora, pasado el tiempo, no espero nada de las novelas que publico, salvo haberme divertido escribiéndolas. Por eso todo lo que me dan llega por añadidura. Por eso estoy tan perpleja cuando ocurre algo bueno. Habitaciones cerradas ha sido -es- un regalo. El mayor de mi carrera hasta el momento.

Esta es la última entrada de este blog. Y estas palabras, mi despedida. No porque la ilusión ya no me alimente: lo hace más que nunca. Pero debo ir soltando lastre para concentrarme en lo próximo, en el siguiente proyecto. Tengo nueva novela entre manos y necesito invertir en ella toda mi energía. No tiene ningún sentido continuar merodeando por el pasado (que siempre habita el mundo virtual, por descontado). Aunque el pasado sea de grata memoria, como este. Por eso he decidido, coincidiendo con el final del Club de Lectura de Facebook, cerrar este sitio.

Pero antes de irme quiero daros las gracias. A vosotros, los que estáis ahí. Lo he dicho muchas veces desde que a finales de febrero comencé a recibir comentarios de Habitaciones cerradas. He agradecido muchas veces, y no me canso de hacerlo. Es un privilegio que un solo lector te conceda parte de su tiempo y crea que puedes ser capaz de llenarlo con algo que le interese. Es un privilegio que nunca hay que dejar de valorar. Es casi un milagro.

Por eso, lo digo de nuevo: gracias. A cuantos habéis leído la novela, opinado sobre ella, organizado encuentros o clubes de lectura, a mis editores, a los que siendo de otras latitudes se han entusiasmado también con la historia, a los traductores que la están volcando a los diez idiomas donde a día de hoy se ha vendido, a todo el equipo de comunicación de editorial Planeta, a los libreros que fueron los primeros porque ese es el lugar que les corresponde y, en fin, a todos los que hacéis eso que dejé escrito en la última frase del libro y que me sigue pareciendo portentoso: emocionaros con un puñado de palabras.
Gracias, de todo corazón.
Nos seguimos viendo en mi blog personal
Y siempre, siempre, en los libros.
Hasta pronto, pues.


sábado, 2 de julio de 2011

Nota de prensa

Care Santos y su novela  
Habitaciones cerradas
conquistan Europa

Tras la extraordinaria acogida en nuestro país, tanto a nivel de lectores como de crítica,
 la última novela de Care Santos "Habitaciones cerradas" inicia su andadura internacional.  

En estos momentos son 10 los países que ya han contratado la publicación de esta novela :
Francia, Alemania, Italia, Noruega, Suecia, Holanda, Portugal, Grecia, Rumanía y Polonia.
¡Una noticia que sin duda hará felices a miles de lectores más allá de nuestras fronteras!.

***

"El poder de este libro no está en la idea, el concepto, la sensación;  
está en el modo de hacernos cambiar la percepción de las cosas y de nosotros mismos."

ANNA M.GIL (La Vanguardia, Cultura/s)


***
 
Si necesitas más información llámanos al teléfono 91 423 03 03
 Más información en www.caresantos.com

Departamento de Comunicación
Editorial Planeta / Emecé / Bronce
www.novedadesplaneta.es

lunes, 27 de junio de 2011

Isabel Marín habla de Habitaciones cerradas en Mujer de Hoy

Habitaciones cerradas es una obra perfectamente circular, donde las primeras y últimas páginas encajan a la perfección, pues el inicio contiene ya todas las claves que, perfectamente desarrolladas a lo largo de la novela, darán la solución al caso que se presenta. 


LEE LA RESEÑA COMPLETA

jueves, 16 de junio de 2011

miércoles, 15 de junio de 2011

Mi encuentro digital con los lectores del Heraldo de Aragón, recién salido del horno

"Escribo relatos para mí y novelas para los demás" 




Hola, confío en que no le moleste mi comentario. Pero creo que
lo suyo no puede considerarse literatura, quizá lectura de consumo
fácil. Vendría a ser como un subgénero, desde luego mucho más exitoso y
rentable. ¿Usted cómo lo ve? ¿Escribe lo que quiere escribir o lo que
espera que tenga éxito? Ana
No me ofendo con facilidad, Ana. Todo el mundo es libre de opinar y de
tener sus propios gustos y, por descontado, sería absurdo aspirar a
gustar a todos. De todos modos, discrepo de ese adjetivo que me
atribuye, fácil, porque en todo lo que hago procuro siempre huir de la
facilidad. Aunque, por descontado, acaso no lo logro y usted tiene
razón, nunca se sabe. Con respecto a la segunda parte de su pregunta,
sí, escribo lo que deseo a cada momento. Cuentos infantiles para mis
hijos cuando ellos los inspiran, relatos para mí cuando hay algo que
necesito decirme, novelas para seducir -y entretener, gran
contribución, siempre minusvalorada por los que van de intelectuales-,
despertar la reflexión y emocionar a quien quiera leerme. Sé por muchos
lectores que lo consigo, y eso me llena de una satisfacción que me
compensa de otras cosas. Con respecto a lo rentable... estoy encantada
de publicar en Planeta. No pienso pedir disculpas por ello. Pero sí
pienso hacer todo lo que esté en mi mano porque mis libros sean de los
que merece la pena leer.


PARA LEERLO COMPLETO HAZ CLICK EN LA FOTO

martes, 14 de junio de 2011

sábado, 11 de junio de 2011

Domingo 13 de junio

Mañana domingo, día 13, estaré en la
Feria del Libro de Málaga
presentando la novela

20:00, Rectorado. Avenida de Cervantes.
Me acompañará Pablo Bujalance

Ojalá nos veamos.

jueves, 9 de junio de 2011

viernes, 3 de junio de 2011

Círculo de lectores me entrevista con motivo de la publicación de su edición de Habitaciones cerradas

Care Santos: «Escribimos para saber quiénes somos… y para entender lo que no seremos nunca»
 
Cuando empezaste a escribir, ¿había algún autor al que quisieras imitar?
 
Claro, y lo imitaba. Cuando empiezas a escribir, sobre todo a esas edades, no es tanto que quieras copiar a alguien, sino que tus primeras cosas te salen en la estela de los autores que estás leyendo… en la estela mala, porque a los quince años no se puede escribir como Byron, está claro, ni como Rodoreda, o Valle Inclán, o Wikie Collins, y menciono sólo algunos.
Ahora me da risa, porque guardo todo lo que he escrito, y de vez en cuando lo releo y me río, ¡es tan evidente a quién quería imitar! Y a la vez tiene algo de tierno, porque este deseo de imitación es la mejor manera que tiene un lector –tenga la edad que tenga– de expresar su admiración. Yo era obsesiva con mis filias literarias. Empezaba a leer a Poe y leía todo Poe; empezaba a leer a Lovecraft y leía todo Lovecraft. De pronto me entraba como una fiebre, y me salía literatura de ese estilo, y así me ha pasado con todos mis descubrimientos literarios. En la adolescencia fui bastante anglófila y descubrí unos novelistas que me provocaban arrebato. Siempre les aconsejo a los adolescentes que lean a Wilkie Collins, que lean a Dickens. Son escritores que generan lectores para toda la vida. Y luego, revisitas a Wilkie Collins y no se te cae; yo sigo leyéndolo. Es un escritor al que puedes revisitar y nunca te decepciona. Eso hace que sea muy recomendable.

ENTREVISTA
COMPLETA AQUÍ

miércoles, 1 de junio de 2011

Encuentra las siete diferencias (o memoria de mi paso por la Feria del Libro de Sevilla)




Las fotos son gentileza de Tamara Escudero, quien también me tuvo firmando hasta casi agotar la tinta de mi pluma. 
¿Cuántos libros me trajiste, Tamara?